DOMINGO 17 DE ENERO, DIA DE LA GRAN Y UNICA ENCUESTA VALIDA
19 de Enero
El próximo Domingo 17 de Enero, los chilenos concurriremos a las urnas para elegir Presidente de la República por los próximos cuatro años, coincidiendo el inicio de este mandato con el Año del Bicentenario.
Esta semana hemos conocido los resultados de la encuesta MORI, dirigida por una connotada concertacionista como lo es la Señora Marta Lagos, quien a mi juicio y sin ningún escrúpulo informó de un resultado que lo único que hace es acomodar los porcentajes a sus intereses y a los del gobierno de la Concertación, jugando con la cifras dentro del margen de error, que es del 3%, con lo cual podrá decir al día siguiente de la elección que su pronóstico fue acertado, con lo que pretende lograr prestigio y confiabilidad hacia su empresa.
Lo que sí quedó claro es que no pudo acomodar a sus intereses el orden de llegada, ya que se vio en la obligación de considerar como ganador a Piñera, ya que nadie duda a estas alturas que será el triunfador, puntos más puntos menos, pues la ciudadanía ya tomó posición y este Domingo conoceremos el resultado de esta gran y única encuesta válida.
Otro aspecto que llama la atención es la grosera manipulación que se hace de la información a cuatro días de los comicios, y al hecho de que la presentación a conocimiento público de esta encuesta -donde se quiere hacer creer a los chilenos que la brecha entre ambos candidatos se acorta- es que se da a conocer justo el día en que al candidato que el 13 de Diciembre obtuvo un 20% bajo las más duras y severas presiones por parte del gobierno de la Concertación, lo obligan a aparecer públicamente señalando su deslavado anuncio de apoyo al candidato que obtuvo el 29%, sin siquiera nombrarlo, y quien además aprovecha la oportunidad para declarar la libertad de acción de sus seguidores en la primera vuelta.
Lo ocurrido deja claramente en evidencia que el candidato del 20% jugó con las expectativas de un número importante de electores, que creyeron que él podría ser una verdadera alternativa de cambio, pero que a poco andar no tuvo ni la capacidad ni la entereza de ser consecuente con lo que había planteado en la campaña de la primera vuelta, sucumbiendo ante las presiones del sector al cual siempre se ha vinculado y que por un breve período de tiempo quiso hacer creer a los chilenos que ya no pertenecía, y que encarnaba un cambio que lo catapultaba como un candidato de futuro, mas hoy dice que apoyará a quien él mismo en todos sus discursos consideró como del pasado, llegando incluso a señalar en su oportunidad que “un gobierno del señor Frei no tiene autoridad ética”.
Lo anterior no es otra cosa que un show mediático para lo cual se prestó el señor MEO, al igual como lo hizo cuando exigió que se consideraran como proyectos de ley algunos de los temas por él propuestos, a lo que el Gobierno se comprometió y envió esta semana al Parlamento, dando un triste espectáculo en la Sala de Comisiones en el Senado cuando se trataron estas iniciativas, quedando en evidencia el tutelaje a que era sometido por su jefe de campaña, lo que llevó al Presidente del Senado a señalar que: “fue chocante ver como Marambio, al más puro estilo de los comisarios políticos cubanos, controlaba el debate en la Comisión de Constitución”.
La gota que rebasó el vaso fue cuando el señor MEO dice que en el sector político que acompaña a Piñera, “están los cómplices de los que asesinaron a mi padre”, refriéndose a su padre biológico, con lo cual demuestra que sigue pegado en el pasado, al igual que el candidato al que hoy dice apoyar, siendo que por lo mismo fue su más duro critico durante la primera vuelta. Como conclusión nos puede quedar lo que dice un viejo adagio popular: “La cabra siempre tira pa’l cerro”.


